El 24 de marzo de 1976, cuando las Fuerzas Armadas asumieron el poder político, con el postulado de reorganización nacional, la dictadura no sólo entregó parte de su soberanía política, sino que abrió la puerta a la entrega y explotación de los recursos naturales. En ese contexto de economía neoliberal, se desmanteló la secretaría ambiental, provocando un desarme normativo que buscaba los controles ambientales e intentaba proteger la explotación desenfrenada de recursos naturales.
